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Presentación La Fiesta del Círculo

septiembre 22, 2014 por niebla - No hay comentarios

LA FIESTA DEL CÍRCULO: LA HUELVA DEL NOVECIENTOS EN UNA NOVELA

La editorial onubense Niebla acaba de publicar ‘La fiesta del Círculo’, novela de Antonio Martín Infante ambientada en la Huelva del cambio de siglo del XIX al XX. La presentación se llevará a cabo el próximo miércoles 8 de octubre en la Biblioteca Provincial de Huelva (Casa de Cultura) a las 20.00 horas, y además del autor, asistirán a la misma el pintor Jorge Hernández García (ilustrador de la obra) y el poeta Francisco Ruano Gómez (presentador del acto).

Según recoge la prensa de la época, el 31 de mayo de 1900 se celebró en el Círculo Mercantil y Agrícola de Huelva, en la calle Ricos, una fiesta para conmemorar el fin de siglo a la que acudió lo mejor de la high class onubense. Este evento, que polarizó la atención de la burguesía de la ciudad durante los días previos a la celebración, ha servido de excusa al autor para crear una trama de suspense en la que periodistas y escritores se mezclan con mineros y masones. Y todo ello con el trasfondo de una Huelva no tan lejana, en la que reconocemos las versiones antiguas de lugares actuales emblemáticos como La Merced o la Calle Concepción, pero también de aquellos sitios representativos de la Huelva del ayer, como el Velódromo o el Instituto de Enseñanza Media de la carretera del Odiel, que sólo llegaron a vivir los más ancianos.

Éste es quizá uno de los mayores encantos de la novela: conocer hasta el mínimo detalle, como si de un viaje en el tiempo se tratara, las calles, las cosas y las gentes de la Huelva del novecientos. Antonio Martín Infante es periodista y profesor de Lengua y Ciencias Sociales de ESO en los Maristas, pero también es doctor en Humanidades y su tesis versó precisamente sobre el Juan Ramón Jiménez que vivió el cambio de siglo del XIX al XX. La Huelva que conoció ese Juan Ramón casi veinteañero (que también se cuela en la novela) fue su objeto de estudio, de tal modo que, aunque la trama sea ficticia, prácticamente todo lo demás está descrito tal y como fue en su momento.

Para completar este cuadro del pasado (nunca mejor dicho), el novelista ha contado con la inestimable colaboración del pintor Jorge Hernández García, probablemente uno de los mejores artistas de la Huelva del presente, con decenas de exposiciones, menciones y premios locales, nacionales e internacionales a sus espaldas. Con trece exquisitas ilustraciones, Hernández ha sabido sumarle a la historia ese sabor añejo que la complementa como un guante.

Otro buen amigo del autor, el periodista y novelista Rafael Moreno, ha tenido la amabilidad de escribir un bello y erudito prólogo para ‘La fiesta del Círculo’. Y por último, el encargado de presentar al autor el próximo miércoles será Francisco Ruano, profesor de Historia en Bachillerato y compañero del autor en el Colegio Colón Maristas, además de poeta y veterano padrino de la literatura onubense gracias, entre otras cosas, a su valiosa labor en la tertulia Madera Húmeda.

La Fiesta del Círculo

En una Huelva que nunca existió pueden pasar muchas cosas, pero en una Huelva que sí existió… pueden pasar muchas más. Porque novelar sobre la historia te cuenta lo que ocurrió y también lo que pudo ocurrir. Y efectivamente, el 31 de mayo de 1900, la historia dice que se celebró en el Círculo Mercantil y Agrícola de Huelva una fiesta para celebrar el fin de siglo a la que acudió lo mejor de la high class onubense. Lo pueden mirar en los periódicos de la época, sólo tienen que visitar el Archivo Municipal en la Casa Colón. Lo que no dice es que sucediera todo lo que van a leer… Y ver.

Porque a través de este libro se pueden ver literalmente algunos pedacitos de la Huelva de entonces. Esa ventana al pasado la ha abierto Jorge Hernández, probablemente uno de los mejores artistas de la Huelva del presente. Ambos hemos crecido juntos, desde que éramos ‘párvulos’ en los Maristas hasta que compartíamos piso en Sevilla cuando él estudiaba Bellas Artes y yo, Periodismo. Hasta la fecha él ha seguido creando imágenes y desarrollando año tras año una sólida carrera como artista plástico repleta de exhibiciones y galardones. Yo he tenido tiempo de doctorarme en Humanidades investigando sobre Juan Ramón Jiménez (quien por cierto también  se cuela un poco en esta historia) y encontrar mi verdadera vocación: enseñar a los niños que ocuparon las mismas bancas que Jorge y yo compartimos en los Maristas… Creo que en algunos de los últimos cursos debimos de fabular alguna vez con la idea de escribir yo un libro que él ilustrase… Una cosa menos.